La historia de un país se escribe con la participación de los ancianos ya que su sabiduría es el legado que alimenta a las nuevas generaciones. Por ello, si se quiere cambiar el destino de nuestro país y alcanzar la verdadera prosperidad los candidatos a presidentes del Ecuador deben escuchar la voz del jubilado, por cuanto representa la experiencia viva en los campos, administrativos, financieros, sociales y culturales del Ecuador.
La historia de un país se escribe con la participación de los ancianos ya que su sabiduría es el legado que alimenta a las nuevas generaciones. Por ello, si se quiere cambiar el destino de nuestro país y alcanzar la verdadera prosperidad los candidatos a presidentes del Ecuador deben escuchar la voz del jubilado, por cuanto representa la experiencia viva en los campos, administrativos, financieros, sociales y culturales del Ecuador.